La arcilla
blanca ayuda a purificar la piel. Es conocida por su capacidad para eliminar el exceso de grasa de la superficie y piel muerta que
puede obstruir los poros. Poder antibacteriano,
cicatrizante, desintoxicante y regulador del PH.
Aporta beneficios
a todos los tipos de pieles gracias a las propiedades que contiene.
Ideal para personas con pieles grasas y con tendencia acnéica por su cualidad astringente.
Su propiedad
desintoxicante es perfecta para ayudar a las pieles secas, ya que aporta
luminosidad y efecto suave.
La arcilla blanca es conocida por emplearse en
formato mascarilla, por su gran beneficio de regular el sebo y eliminar
las impurezas de la piel mediante la exfoliación. Pero no solo aporta
el beneficio de limpiar y regular, sino que tiene la capacidad de calmar e
hidratar la piel.
Por estos últimos dos beneficios - calmar e
hidratar - es un ingrediente excelente para las pieles con problemas
de dermatitis y psoriasis debido a que aporta alivio y elimina la descamación
de la zona.
Las pieles secas y apagadas se benefician de la luminosidad que
aporta la arcilla blanca.
PRESENTACIÓN: 100 grs.
Rinde entre 3 y 6 aplicaciones (dependiendo de la superficie a tratar).
MODO DE USO: Preparar una mascarilla de arcilla blanca: verter una cucharada sopera de arcilla (15 grs aprox) o dos (dependiendo de la superficie a tratar) en un cuenco de madera o cerámica y añadir suficiente agua para crear una pasta. Extiende la mezcla por la piel a tratar con espátula de madera o con la mano, evitando la zona de la boca y los ojos, dejando que actúe durante 15 minutos aproximadamente. El espesor a alcanzarse debe ser entre 5 mm y 2 cm.