La arcilla
roja es un remedio eficaz para estimular el riego sanguíneo; favorece el flujo de sangre proporcionando más oxígeno a la musculatura ayudando a recuperar más rápido cualquier tipo de lesión
muscular crónica.
Proporciona calor
moderado a la zona en la que se aplica. Si se combina con aceites esenciales, su acción aumenta la eficacia.
Potente antiséptico y depurador de las capas más profundas de la dermis.
Estimula la cicatrización y
ayuda a drenar cualquier impureza en la zona de aplicación, permitiendo la neutralización de toxinas.
También tiene propiedades para tratar las piernas con varices. Alivia el dolor de las zonas con artrosis o inflamaciones leves.
Es muy recomendable para controlar los
problemas de exceso de sudoración, como limpiador y exfoliante tanto para el cuerpo como el rostro.
Ayuda a conseguir una piel bien limpia favoreciendo la
regeneración celular, combate las estrías y la celulitis, con
la simple aplicación de mascarillas en las áreas a tratar.
Puede usarse
como mascarilla para el cabello graso, ayuda a regularizar el exceso de sebo en
la raíz del pelo.
PRESENTACIÓN: 100 grs.
CONTRAINDICACIÓN: No debe usarse durante un proceso inflamatorio agudo.
MODO DE USO: Preparar una mascarilla de arcilla roja: verter una cucharada sopera de arcilla (15 grs aprox) o dos (dependiendo de la superficie a tratar) en un cuenco de madera o cerámica y añadir suficiente agua para crear una pasta. Extiende la mezcla por la piel a tratar con espátula de madera o con la mano, evitando la zona de la boca y los ojos, dejando que actúe durante 15 minutos aproximadamente. El espesor a alcanzarse debe ser entre 5 mm y 2 cm.